Pluma ibérica, un tesoro de la gastronomía española

Pluma ibérica, un tesoro de la gastronomía española.

Pluma ibérica, un tesoro de la gastronomía española

La pluma ibérica es una de las joyas de la gastronomía española. Un corte de carne que proviene del cerdo ibérico, una raza autóctona de España y algunas zonas de Portugal. Este manjar se ha ganado un lugar especial en las cocinas más prestigiosas del mundo gracias a su sabor único, su textura suculenta y sus cualidades nutritivas. Te contamos qué es y cómo cocinarla.

¿Qué es la pluma ibérica?

Es un corte triangular y plano, conocido por su ternura y su rica infiltración de grasa intramuscular, que es la que confiere a la pluma su jugosidad y su sabor característico, haciendo de cada bocado una experiencia culinaria única.

¿Qué parte del cerdo es?

La pluma ibérica se extrae de la parte posterior del lomo, cerca del cuello del cerdo.

Beneficios nutricionales

Este corte de carne es una fuente excelente de proteínas de alta calidad, esenciales para el crecimiento y la reparación de tejidos. Es rica en ácidos grasos monoinsaturados, similares a los del aceite de oliva, que son beneficiosos para la salud cardiovascular.

Además, la carne de cerdo ibérico, especialmente de aquellos alimentados con bellotas, contiene altos niveles de ácido oleico, que ayuda a reducir el colesterol LDL (malo) y aumentar el HDL (bueno).

Qué diferencia hay entre la pluma y la presa ibérica

La presa y la pluma ibérica son dos cortes diferentes del cerdo ibérico, cada uno con sus propias características únicas.

La presa ibérica se encuentra en la parte superior del hombro del cerdo, entre la paleta y el lomo, y es un corte ovalado y de tamaño mediano con un grosor considerable. Tiene una textura muy jugosa y tierna gracias a su alta infiltración de grasa intramuscular. Su sabor es profundo y robusto, ideal para asados, parrillas y guisos, ya que se beneficia de cocciones que realzan su jugosidad.

Por otro lado, la pluma ibérica se ubica en la parte posterior del lomo, cerca del cuello del cerdo. Es un corte triangular y plano, más delgado en comparación con la presa, con una textura igual de jugosa, pero con un sabor más suave y delicado. La pluma ibérica se cocina en pocos minutos a la parrilla, a la plancha o al horno, y es importante no sobrecocerla para mantener su jugosidad.

Cómo cocinar la pluma ibérica

La pluma ibérica es muy versátil en la cocina. Puede ser asada, a la parrilla, a la plancha o incluso utilizada en guisos. Debido a su alta calidad y sabor distintivo, muchos chefs prefieren prepararla de manera sencilla para resaltar sus cualidades naturales.

Pluma ibérica a la brasa

Una de las formas más populares de cocinarla es a la parrilla. Se sazona ligeramente con sal y pimienta, y se hace a fuego medio-alto durante unos pocos minutos por cada lado. El resultado es una carne tierna, jugosa y llena de sabor. La grasa se derrite durante la cocción, creando una capa crujiente en el exterior mientras mantiene la jugosidad en el interior.

Pluma ibérica al horno

Se sazona y se marina con ajo, romero, tomillo y limón, luego se sella en sartén antes de hornearse con vino blanco y caldo de carne. Este método asegura un plato tierno y suculento, perfecto para ocasiones especiales. Al final, se deja reposar para redistribuir los jugos.

Pluma ibérica a la plancha

Otra preparación común es a la plancha. Al igual que a la parrilla, la clave es no sobrecocinarla. Se prepara en una sartén caliente con un poco de aceite de oliva, sellando ambos lados rápido para preservar la jugosidad. Esta técnica permite que desarrolle una costra dorada que intensifica su sabor.

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