Los 6 mitos de la carne de pollo

Mitos de la carne de pollo

Los 6 mitos de la carne de pollo

¿Es mala la piel de la carne de pollo?¿Puede provocar problemas durante la gestación de las embarazadas?¿Es carne con gran cantidad de hormonas?¿Son los pollos de corral amarillos debido a su alimentación?Seguro que has escuchado más de una vez estas afirmaciones e incluso es posible que te hayas creído alguna de ellas pero, ¿son todas ciertas?¿mito o realidad? ¡Lo descubrimos!

1.La piel de pollo es mala

Uno de los mitos más extendidos es el de que la piel del pollo es mala, principalmente por las calorías que contiene y las bacterias que pueden estar presentes. Es importante saber que al cocinar el pollo se elimina cualquier rastro de bacterias que pudiese tener debido a las altas temperaturas a las que se expone. Frito, asado o cocido, la piel es perfectamente comestible tras cocinarlo.

Si lo que te preocupa son las grasas asociadas a la piel no hace falta decir que todo en exceso es malo. Pero teniendo en cuenta que el sobrepeso, obesidad y colesterol dependen de la suma total de calorías que ingiera una persona, el hecho de comer la piel del pollo de vez en cuando no supone ningún problema.

2. No se debe comer pollo durante el embarazo

Es totalmente incierto. Lo que si es verdad es que se debe tener cuidado de que el pollo esté cocinado en su punto, sin rastros de sangre y sin quedar crudo por ninguna zona. Por lo tanto no sólo no es un mito, sino que el pollo conlleva una serie de ventajas para las embarazadas:

  • Es un tipo de carne de fácil digestión.
  • Ayuda a reducir el ácido úrico.
  • Es una carne baja en grasas y alta en proteínas.
  • Contiene vitamina B6, fósforo y selenio. La vitamina B6 ayuda a elevar la energía y quemar grasas. El fósforo ayuda a que los riñones y el estómago funcionen correctamente así como a tener unos huesos y dientes fuertes. Además, el selenio favorece la producción de antioxidantes.

3. Los pollos se crían con hormonas para ser más grandes

Está bastante extendida la idea de que las aves se crían con hormonas para ser más grandes y sabrosas. Algo totalmente incierto ya que la Comisión Europea prohíbe alimentar a los animales de granja con hormonas que potencien su crecimiento. Además se realizan controles veterinarios para comprobar que esto se cumpla.

De hecho, en 2017, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicó un informe sobre el Plan Nacional de Investigación de Residuos en el que se especificaba que ninguna granja de pollos española usaba hormonas.

Sí que es verdad que cada vez las aves son de mayor tamaño, pero esto se debe a una selección de las razas. Las cuales se escogen y mezclan para conseguir pollos que crezcan antes y más.

4. La carne de pollo contiene antibióticos

Al igual que pasa con las hormonas, el tema de la medicación a los animales está regulado. De hecho está prohibido por la UE y se hacen pruebas periódicas en las granjas para comprobar que se cumple la ley. En cambio sí se permite darles antibióticos cuando los animales están enfermos y bajo receta de un veterinario.

5.La carne de pollo de corral es amarilla porque come maíz

Seguro que has visto alguna vez pollo en la carnicería y supermercado  con ese característico tono amarillo. Además suele ir acompañado de una descripción en la que se vende como pollo de corral. Algo que asociamos generalmente a un animal que vive con una mayor calidad de vida, salud y libertad.

Pues bien, ese color amarillento corresponde a una raza de pollo llamada Galos Sonneratti cuyas patas, carne y piel se vuelven amarillas tras comer maíz. Por lo que en este caso estaríamos ante un mito que, por lo menos, tiene parte de verdad.

6.Comer carne de pollo cruda es peligroso

Aquí estamos ante una gran verdad y que se puede aplicar a la mayoría de carnes. La carne de pollo cruda o poco cocinada puede contener bacterias como la salmonela o listeria. Para asegurarte de que siempre está bien cocinada, fíjate que quede con un color blanco y no rosado.

Ahora que ya sabes la verdad sobre la carne de pollo es momento de que la disfrutes. Y que mejor manera de hacerlo que con nuestras deliciosas recetas caseras de pollo. ¿A qué esperas para disfrutar de su sabroso sabor?

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